Sudáfrica, 27 de julio de 2016

Kruger View Chalets, Malelane, Mpumalanga

Animados por un par de conversaciones con mi amigo Julio Ruiz Guijarro en las que me explicó que el Parque Nacional Kruger (Sudáfrica) era un lugar único por ofrecer la posibilidad de observar gran parte de los grandes mamíferos africanos por cuenta propia, contratamos vía internet y para cuatro personas los vuelos de ida y vuelta Bilbao-Johannesburgo, con escala en el aeropuerto parisino Charles de Gaulle, con Airfrance (3.137,88 euros), los de ida y vuelta Johannesburgo-Ciudad del Cabo con FlySafair (443,40 euros), 6 alojamientos (3 dentro de otros tantos "rest camp" del Kruger) y 2 alquileres de sendos vehículos. El vuelo de París a Johannesburgo fue un vuelo nocturno de 10 horas y media de duración en un Airbus a380, el avión de pasajeros más grande del mundo, equipado con 516 asientos. En el aeropuerto de Johannesburgo tomamos el primer vehículo para los primeros 13 días de estancia (299,08 euros por un Nissan Livina con Thrifty) y el segundo en el aeropuerto de Ciudad del Cabo durante otros 7 días (263,51 euros por un Toyota RAV4 automático con Woodford). Fuimos Maite, nuestras dos hijas Amaia (12 años), Lorea (9 años) y yo. Los precios de transportes, alojamientos y restaurantes resultaron un poco más baratos que los habituales en España. La moneda es el "rand", fácil de cambiar en los aeropuertos y en las oficinas bancarias. La mayor parte de los gastos los pagamos con una tarjeta de crédito (no de débito), que aceptaron en todos los sitios donde quisimos utilizarla.
Kruger View Chalets, Malelane, Mpumalanga

Tras saber que podía reservarse vía internet el alojamiento en alguno de los 21 "rest camp"  (13 son los principales) del Parque Nacional Kruger y comprobar que la oferta de alojamientos para 4 personas se agotaba rápidamente tras ponerlos a la venta con 11 meses de antelación en su página web (www.sanparks.org), el 9 de septiembre de 2015 realizamos nuestra reserva de 4 noches en el de Berg-en-Dal, 3 en Skukuza y 3 en Letaba para entre el 27 de julio y el 6 de agosto de 2016 por el equivalente de 1.403,42 euros en la fecha del cobro, que fue el 9 de febrero de 2016, sin derecho a devolución. Además, en la puerta de entrada al Kruger pagamos el equivalente a 235,95 euros por la "Wildcard" familiar para extranjeros, necesaria para entrar a los parques nacionales de Sudáfrica y valedera por un año. Sudáfrica resultó un país seguro y cómodo para el turista, aunque no anduvimos por suburbios ni por la Ciudad del Cabo por la noche. Para la entrada y salida de Sudáfrica de menores con sus padres es necesario un certificado de nacimiento en el que consten el nombre y apellidos de los padres, que en España expide gratuitamente el Registro Civil del municipio de nacimiento.
Río Crocodile, Malelane, Mpumalanga

Antes del viaje acudimos a un Centro de Vacunaciones Internacionales, donde nos recomendaron tomar un tratamiento contra las fiebres tifoideas (3 cápsulas tomadas a lo largo de 6 días) y otro contra la malaria, consistente en tomar una pastilla diaria de Malarone un día antes de la llegada a la zona con malaria, durante los días de estancia y 6 días más tras la salida del área con malaria. Dentro de Sudáfrica solo hay malaria en el Kruger y las regiones aledañas, donde se detectan anualmente unos 15.000 enfermos, 100 de los cuales acaban muriendo, ya que la especie del protozoo Plasmodium prevalente en la zona es la que produce mayor mortalidad: P. falciparum. También empleamos pulverizaciones regulares con el repelente Relec, que contiene dietiltoluamida (DEET), que ya habíamos empleado sin efectos secundarios en un viaje anterior. Toleramos sin efectos secundarios la toma de Malarone. Durante nuestra estancia en el Kruger y aledaños solo vimos un mosquito y no nos picó ninguno. Durante la época del año en la que fuimos los mosquitos son muy escasos en el Kruger y aledaños. 
Vistas desde Kruger View Chalets

Tras partir del aeropuerto de Bilbao el 25 de julio a las 18:35 horas, tomamos el vuelo en París a las 23:25. Llegamos a Johannesburgo a las 9:55. Tras recoger el equipaje y tomar el automóvil reservado, comenzamos nuestro viaje a la localidad de Malelane, a 391 km del aeropuerto de Johannesburgo, donde se encuentra una de las 9 puertas del Kruger. Tras parar para comer, llegamos ya de noche a Malelane. Sudáfrica se encuentra en el Hemisferio Sur y entonces era invierno, anocheciendo hacia las 6 de la tarde. El tiempo climatológico fue muy bueno, con temperaturas nocturnas mínimas de 10-15º C y máximas diurnas de 25-30º C. Solo llovió durante la noche tras nuestra llegada a Malelane. Si el tiempo que tuvimos en el Kruger fue el normal para la época, durante nuestra estancia en Ciudad del Cabo tuvimos un tiempo excepcionalmente benigno y solo llovió durante unas horas de la penúltima mañana. En Malelane nos alojamos en un estupendo chalet con vistas al río Crocodile en Kruger View Chalets (128 euros), donde a gusto habríamos estado varios días más. Aunque hay observadores de fauna que han llegado a ver numerosas especies, lo que es más fácil con la contratación de guías locales y una cuidadosa planificación previa, nosotros quedamos muy satisfechos con toda la fauna y flora que conseguimos ver, sin contratar guías y a un ritmo relajado. También renuncié a cargar con el pesado equipo fotográfico réflex de 10 kilos y nos llevamos los 500 gramos de la cámara Lumix Panasonic DMC FZ72. Fotografié y he llegado a identificar 1 especie de pez, 1 de anfibio, 11 de reptiles, 166 especies de aves (144 de ellas vistas por primera vez) y 30 especies de mamíferos (todas vistas por primera vez), incluyendo gran parte de los grandes mamíferos africanos. Solo identifiqué sin llegar a fotografiar otras 5 especies de aves (3 de ellas vistas por primera vez) y 6 de mamíferos (5 de ellas vistas por primera vez). En total, 220 especies de vertebrados. Al amanecer pudimos ver y oír una larga lista de vertebrados en la ribera del río Crocodile y en los propios jardines de Kruger View Chalets de Malelane, Mpumalanga.
Drongo ahorquillado (Dicrurus adsimilis)

Drongo ahorquillado (Dicrurus adsimilis)

Prinia modesta (Prinia subflava)

Bulbul de Zanzíbar (Andropadus importunus)

Kob acuático oriental (Kobus ellipsiprymnus)

Kob acuático oriental (Kobus ellipsiprymnus)

Alción cabecipardo (Halcyon albiventris)

Francolín de Natal (Pternistis natalensis)

Lavandera africana (Motacilla aguimp)

Lavandera africana (Motacilla aguimp)

Hipopótamo (Hippopotamus amphibius)

Abejaruco frentiblanco (Merops bullockoides)

Abejaruco frentiblanco (Merops bullockoides)

Pájaro ratón común (Colius striatus)

Pájaro ratón común (Colius striatus)

Bulbul naranjero (Pycnototus barbatus subsp. layardi)

Bulbul naranjero (Pycnototus barbatus subsp. layardi)

Bushbuck meridional (Tragelaphus sylvaticus)

Zorzal de Kurrichane (Turdus libonyanus)

Zorzal de Kurrichane (Turdus libonyanus)

Tejedor común (Ploceus cucullatus) macho

Río Crocodile, desde el puente de entrada al Kruger por Malelane, Mpumalanga

El puente sobre el río Crocodile, junto a la puerta de entrada al Parque Nacional Kruger desde la localidad de Malelane, Mpumalanga, también nos permitió ver otro buen número de animales.
Río Crocodile, desde el puente de entrada al Kruger desde Malelane, Mpumalanga

Pigargo vocinglero (Haliaeetus vocifer)

Garza cabecinegra (Ardea melanocephala)

Anhinga africana (Anhinga rufa)

Cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus)

Garza real (Ardea cinerea)

Garceta grande (Ardea alba)

Cormorán africano (Microcarbo africanus)

Polluela negra africana (Zapornia flavirostra)

Ibis sagrado (Threskiornis aethiopicus)

Jacana africana (Actophilornis africanus)

Jacana africana (Actophilornis africanus)

Avemartillo (Scopus umbretta)

Alcaraván acuático (Burhinus vermiculatus)

Garcita verdosa (Butorides striata subsp. atricapilla)

Martín pescador cobalto (Alcedo semitorquata)

Martín pescador pío (Ceryle rudis)

Martín pescador pío (Ceryle rudis)

Cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus)


Cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus)

Cocodrilo del Nilo (Crocodylus niloticus)

Garza imperial (Ardea purpurea)

Hipopótamo (Hippopotamus amphibius)

Hipopótamo (Hippopotamus amphibius)

Águila estriada (Aquila spilogaster) juvenil

En el corto trayecto desde la puerta de Malelane hasta el "rest camp" (campamento de descanso es su traducción literal) de Berg-en-Dal seguimos sorprendiéndonos con la fácil observación de nuevas especies de aves y mamíferos.
 Estornino de El Cabo (Lamprotornis nitens)

Impala (Aepyceros melampus) macho

Jirafa (Giraffa camelopardalis)

Jirafa (Giraffa camelopardalis)

 Águila marcial (Polemaetus bellicosus)

Nuestro alojamiento, Berg-en-Dal, Mpumalanga

En Berg-en-Dal, como el resto de los "rest camp", es posible la observación de numerosas especies de animales. Berg-en Dal tiene una superficie de unas 30 hectáreas.
Ardilla de Smith (Paraxerus cepapi)

Ardilla de Smith (Paraxerus cepapi)

Francolín de Natal (Pternistis natalensis)

Bushbuck meridional (Tragelaphus sylvaticus)

Culebrera sombría (Circaetus cinereus)

Cubla dorsinegra (Dryoscopus cubla)

Toco piquirrojo (Tockus erythrorhynchus subsp. rufirostris)

Tórtola senegalesa (Spilopelia senegalensis)

Barbudo crestado (Trachyphonus vaillantii)

Por la tarde salimos de Berg-en-Dal y tomamos la carretera en dirección a Malelane. En el paseo pudimos ver nuevas especies, entre ellas el primer elefante, el primer facocero y el primer leopardo.
Impala (Aepyceros melampus) macho

Elefante de sabana (Loxodonta africana)

Carraca lila (Coracias caudatus)

Leopardo (Panthera pardus)

Facocero de sabana (Phacochoerus africanus)

Las puertas de los "rest camp" en julio cierran a las cinco y media de la tarde y en agosto a las seis de la tarde. Abren a las 6 de la mañana. En la presa junto al "rest camp" pudimos ver algunas nuevas especies.
Marabú africano (Leptotilos crumeniferus)

Bufalero piquirrojo (Bubalornis niger)