15 de septiembre de 2018

Ascensión al Pico de La Padiorna

La ascensión al Pico de La Padiorna (2.314 m) desde El Cable (1.834 m) se realiza en unas dos horas y media. Subimos por la pista hasta casi la Horcadina de Covarrobres y justo bajamos desde la última curva antes de llegar por una sendero que enlaza con la Canal de San Luis.
El primer tramo por la Canal de San Luis no tiene pérdida porque el sendero está bien marcado. En la segunda mitad debemos buscar las marcas de pintura y los jitos hasta llegar a la Colladina de las Nieves. Desde aquí se sube rápidamente hasta el Pico de La Padiorna.
Desde el Pico de La Padiorna podemos regresar por donde hemos venido, o podemos bajar a la Vega de Liordes y desde aquí a Fuente Dé, ya sea por los Tornos de Liordes o por el collado de Pedavejo.  
El regreso por el collado de Pedavejo es más largo, pero también menos peligroso. Tras cruzar la Vega de Liordes hasta el Casetón de Liordes, muy cerca del sumidero del arroyo que serpentea en la parte baja de la Vega de Liordes, comienza una subida por la Canal de Pedavejo, por un sendero muy marcado.
Tras una larga bajada desde el Collado de Pedavejo, al principio por una pedriza, llegamos a la Majada Remoña, donde tomaremos una pista forestal que nos conducirá hasta Fuente Dé.
La última parte de la ruta transcurre por un bosque.
Peña Remoña, Torre de Salinas, Pico de la Padiorna, Pico de San Carlos y Torre de Altáiz desde cerca de El Cable.

Llambrión, Torre Blanca y Madejuno, desde La Padiorna.

Torre de Hoyo Oscuro, Pico de San Carlos, Picos de Santa Ana y Peña Vieja, desde La Padiorna.

Llambrión, Torre Blanca, Madejuno, Torre de Hoyo Oscuro, Pico de San Carlos, Picos de Santa Ana, Peña Vieja y Peña Olvidada, desde La Padiorna.

Torre de Salinas, Torre del Hoyo de Liordes, Friero, Llambrión, Torre Blanca, Madejuno, Torre de Hoyo Oscuro, Pico de San Carlos, Picos de Santa Ana, Peña Vieja y Peña Olvidada, desde La Padiorna.

Torre de Salinas, Torre del Hoyo de Liordes, Friero y Vega de Liordes, desde el Pico de La Padiorna.

21 de julio de 2018

Triste centenario de la declaración del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga

El primer espacio natural protegido fue el "Yelowstone National Park", declarado mediante decreto del 1 de marzo de 1872 por el presidente estadounidense Ulysses Grant con el fin de crear un lugar "libre de explotación mercantil, dedicado a la satisfacción del pueblo". Con esa misma idea de preservar de todo tipo de explotación un espacio natural privilegiado, Pedro José Pidal, Marqués de Villaviciosa, senador vitalicio, defendió en las Cortes la nueva idea de los parques nacionales, para crear según sus palabras "Santuarios de la Naturaleza" y atesorar "los esplendores de la Naturaleza", porque en ellos se halla un "aliento de vida, potencialidad, de exuberancia, de energías". España fue uno de los primeros estados europeos en seguir esta filosofía y el 7 de diciembre de 1916 sancionó el rey Alfonso XIII la primera Ley de Parques Nacionales, materializada el 22 de julio de 1918 mediante la declaración del Parque Nacional de la Montaña de Covadonga. Tras la declaración el 16 de agosto de 1918 del Parque Nacional del Valle de Ordesa, este proceso se paralizó y no se reactivó hasta el año 1954. La Ley de Parques Nacionales fue derogada por la Ley de Montes de 1957, bajo cuyo régimen se declararon nuevos Parques Nacionales.
El modelo de los espacios naturales protegidos no es el ideal, desde luego, pero si lo evaluáramos fría y científicamente, como para publicarlo en una revista científica, el resultado sería que han conseguido conservar la Naturaleza y que en muchos casos lo que hay dentro se encuentra en mejor estado que en el momento de su declaración, mientras que lo que hay fuera se ha deteriorado en distintos grados, en muchos casos de manera catastrófica. Si esa fuera la conclusión, lo que deberíamos pedir son más espacios naturales protegidos y más extensos, y si acaso, zonas de conexión entre ellos. Yo he estado en tres países lejanos: Costa Rica, Sudáfrica y Tailandia. Fuera de los Parques Nacionales todo es agricultura y ganadería, cuando no son minas o pantanos. Creo que se puede hacer un balance muy positivo del resultado obtenido con la creación de los Parques Nacionales. En muchas regiones del planeta, echando la mirada atrás unas pocas décadas, solo se conserva de natural lo que ha quedado dentro de los Parques Nacionales.
Los Parques Nacionales de esos países lejanos protegen una Naturaleza que ha llegado prácticamente virgen hasta nuestros días, y las únicas amenazas que deben regular o perseguir son las que originan el turismo y el furtivismo. El Parque Nacional de los Picos de Europa, además de esas amenazas, soporta las generadas por los usos del territorio (silvicultura, ganadería, agricultura, etc.). En estos últimos años el Oso pardo se ha ido haciendo más frecuente, provocando la alarma entre los habitantes de los pueblos, que lo habían casi olvidado, el Lobo sufre una persecución continuada y creo que podemos dar por extinto al Urogallo cantábrico, a falta de una confirmación oficial. Respecto de la ganadería, creo que es necesario un estudio histórico. En el País Vasco, después de más un siglo de literatura romántica y mucho texto imaginado por parte de etnógrafos y antropólogos, ha bastado que un historiador, Álvaro Aragón Ruano, se haya puesto a estudiar los archivos históricos para descubrir que el trasiego de ganado entre distintos concejos solo tiene 250 años de antigüedad.

3 de marzo de 2018

Recomendaciones del Parlamento Europeo para la protección del Lobo

El Parlamento Europeo en el mes de febrero de 2018 ha dado a conocer un estudio que ha solicitado para la protección de cuatro grandes carnívoros europeos con el título de Large Carnivore Management Plans of Protection: Best Practices in EU Member States. Las recomendaciones para la protección del Lobo son las siguientes:
  • La gestión letal, mediante sacrificio o/y caza, no ha demostrado ninguna eficacia para mitigar las pérdidas provocadas por los lobos, a menos que la población se reduzca a niveles que no son compatibles con el mandato de la Directiva de Hábitats.
  • La adopción de medidas preventivas y la voluntad de cambiar los hábitos pecuarios contraproducentes parecen ser cruciales para lograr la tolerancia social y la coexistencia con los lobos, incluso cuando se están llevando a cabo otras medidas de gestión, como los programas de compensación. Además, los programas de compensación deberían integrarse con medidas preventivas para ser eficientes. También está claro que se debe ayudar a los ganaderos a aplicar estas medidas correctamente, especialmente en áreas donde los lobos han estado ausentes durante un cierto período de tiempo.
  • La difusión de las mejores prácticas preventivas y el intercambio de experiencias entre los agricultores debe ser alentada por las autoridades nacionales, las instituciones y las ONG. La tolerancia social hacia los lobos se ha argumentado como un aspecto clave para la conservación de esta especie. No obstante, se han desarrollado pocas investigaciones en Europa para investigar a fondo las actitudes humanas hacia los lobos en comparación con los estudios sobre la ecología y el comportamiento de la especie. Por lo tanto, se debe implementar una investigación específica a nivel europeo para investigar las actitudes del público hacia los lobos con respecto al uso de medidas preventivas, gestión letal y programas de compensación.
  • Varios estudios han subrayado la importancia de la disponibilidad de presas silvestres para reducir los ataques de ganado. De hecho, la gran escasez de presas silvestres a menudo se ha destacado como un factor importante que puede aumentar la predación del ganado por parte del lobo. Por lo tanto, se recomienda que una cantidad significativa y diversa de grandes presas silvestres esté disponible donde los lobos estén presentes. En aquellos países donde las presas silvestres se encuentren en bajas densidades, es aconsejable un programa de reintroducción bien planificado.

14 de enero de 2018

Los buitres españoles reconocen la frontera hispanolusa y no la traspasan

La revista Biological Conservation en el volumen 219, de mazo de 2018, publicará el artículo "Invisible barriers: Differential sanitary regulations constrain vulture movements across country borders", que traducido sería "Barreras invisibles: diferentes políticas sanitarias restringen el movimiento de los buitres a través de fronteras nacionales", de Eneko Arrondo, Marcos Moleón, Ainara Cortés-Avizanda, José Jiménez, Pedro Beja, José A. Sánchez-Zapata y José A. Donázar. Su resumen traducido es el siguiente: "Es bien sabido que las fronteras políticas pueden convertirse en barreras ecológicas. Sin embargo, no es esperable que este fenómeno ocurra dentro de regiones como la Unión Europea, donde los países miembros deben atenerse a regulaciones comunes. En este trabajo constatamos como las fronteras pueden existir incluso para las grandes aves carroñeras, de especies con grandes capacidades de movimiento y en teoría más insensibles a los límites administrativos. En dicho trabajo, y gracias al seguimiento GPS de 60 individuos de buitre leonado (Gyps fulvus) y 11 de buitre negro (Aegypius monachus), se observó cómo la frontera entre España y Portugal, actúa como una barrera casi impermeable para las dos principales aves carroñeras ibéricas. Ambas especies evitan adentrarse en territorio portugués por razones que no corresponden con el uso del suelo, la topografía o la densidad de ganado a ambos lados de la frontera. Por tanto la explicación ha dicho fenómeno debe ser únicamente de tipo humano: España ha vuelto a permitir el abandono de animales muertos en el campo después de que fuese prohibido a raíz de la enfermedad de las “vacas locas”. Portugal, sin embargo, sigue manteniendo la obligatoriedad de enterrar o incinerar los cadáveres animales. En la práctica, esto se traduce en que el territorio portugués no ofrece recursos tróficos a las aves carroñeras que en consecuencia evitan, campear en aquel país. Nuestros resultados deben servir como llamada de atención para los políticos y gestores medioambientales. La flexibilidad que permiten las disposiciones de la Comisión Europea a los estados miembros puede tener impactos impredecibles sobre la biodiversidad debido a interpretaciones desiguales de una misma normativa".

16 de noviembre de 2017

Urogallo cantábrico, su caza durante el siglo XX según la hemeroteca

Varios expertos concluyeron en el año 2015 que la caza sufrida por el Urogallo cantábrico durante el siglo XX es una de las causas de su declive, como ya conté en "Urogallo cantábrico, efecto de la caza sufrida por los machos a mediados del siglo XX". En esta fotografía puede leerse: "S. A. R. Príncipe de España cazando el urogallo en compañía del Guarda de Caza Manuel Merino. Polaciones Mayo de 1962". Le agradezco a Mario González Corral su permiso para publicar aquí esta fotografía.
Las noticias sobre caza han generado y generan noticias que pueden rastrearse en la hemeroteca. En el año 1972 la Asociación Asturiana de Amigos de la Naturaleza, ya pedía la prohibición total de la caza del Urogallo cantábrico. Aún así se autorizó la caza de 37 machos de Urogallo cantábrico en Asturias, cuando se calculaba una población de 140-188 ejemplares. Le agradezco a Víctor Rodríguez su permiso para publicar aquí esta imagen.

1 de octubre de 2017

Tailandia, 6 de agosto de 2017

Bangkok desde el ascensor exterior de la Torre Baiyoke II

Subimos hasta la azotea de la Torre Baiyoke II, de 84 pisos.
Bangkok desde el ascensor exterior de la Torre Baiyoke II

Bangkok desde la Torre Baiyoke II

Bangkok desde la Torre Baiyoke II

Lorea, Amaia y Maite en la Torre Baiyoke II

Hilador de seda en la Casa de Jim Thompson

Hilado de la seda

Seda hilada en la Casa de Jim Thompson

Bailarinas tailandesas en la Casa de Jim Thompson

Las bailarinas tailandesas

Hilador de seda en la Casa de Jim Thompson

Hilador de seda en acción

Seda asiática habitual (blanca, a la izquierda) y tailandesa (amarilla, a la derecha)

El 7 de agosto salimos muy temprano de nuestro alojamiento y no llegamos a nuestra casa hasta la medianoche.

Tailandia, 5 de agosto de 2017

Transporte en lancha rápida por los canales de Bangkok

Dedicamos el día a visitar el templo Phra Kaew y Palacio Real, el templo Pho y el Monte Dorado. Fuimos y volvimos en una impresionante lancha rápida que tenía una parada cerca de nuestro alojamiento. En todos ellos había gran cantidad de turistas; demasiados para poder disfrutarlos con tranquilidad.

En vídeo se aprecia mejor la velocidad

Wat Phra Kaew

Wat Phra Kaew

Wat Phra Kaew

Wat Phra Kaew

Wat Phra Kaew

Wat Phra Kaew

Wat Phra Kaew

Lorea, Amaia y Maite en Wat Phra Kaew

Palacio Real

Detalle en Wat Phra Kaew

Buda reclinado en Wat Pho

Buda reclinado en Wat Pho

Buda reclinado en Wat Pho

Chedis en Buda en Wat Pho

Clases de baile en Wat Pho

Un vídeo de la clase de baile

Clases de baile en Wat Pho

Chedis en Wat Pho

Cuervo picudo (Corvus macrorhynchos) en un parque urbano

Cuervo picudo (Corvus macrorhynchos) en un parque urbano

Cuervo picudo (Corvus macrorhynchos) en un parque urbano

Tórtola moteada oriental (Spilopelia chinensis)

Ardilla de Indochina (Callosciurus finlaysonii)

Monte Dorado

Edificios desde el Monte Dorado

Edificios desde el Motne Dorado

Edificios desde el Monte Dorado

El que esto escribe en un monumento hecho a los buitres en el Monte Dorado

Lo buitres fueron fundamentales en la lucha contra una epidemia de cólera en el siglo XIX al eliminar los cadáveres de los fallecidos.

Recreación del tiempo en que los buitres se comían los cadáveres humanos

En un panel explicativo se podía leer en inglés lo siguiente:

Los buitres del Templo de Sraket

En 1820, durante el reinado del rey Rama II (1809-1824), la enfermedad del cólera se extendió desde Penang (una isla en el norte de Malasia) hasta Bangkok, causando más de 30.000 muertes en la capital. En ese momento, la práctica era la de no quemar los cadáveres dentro de la ciudad vieja. Los cuerpos eran transportados a través de la única puerta de la ciudad que fue permitida para ese propósito. Esa puerta era la mas cercana al Templo de Sraket. Por ello, el templo se convirtió en el principal punto de recepción para los muchos cadáveres que llegaban todos los días. Sin embargo, el templo no era capaz de hacer frente a la gran cantidad de muertos, por lo que algunos cuerpos tuvieron que ser dejados fuera, en la zona abierta del monasterio, ya que no podían ser quemados o enterrados a tiempo. Los buitres comenzaron a llegar al templo para devorar los cadáveres. La enfermedad transmisible se extendía cada temporada seca en Bangkok hasta el comienzo del reinado del rey Rama V (1868-1910). El templo se convirtió en el principal comedero para los buitres. La epidemia más grave sucedió en 1849, durante el reinado del rey Rama III (1824-1851), cuando una de cada diez personas de Bangkok y sus alrededores murieron por la enfermedad. La última propagación de la enfermedad tuvo lugar en 1881. En ese año, cientos murieron cada día. El enorme montón de cadáveres atrajo a famosos monjes de la meditación, notablemente Somdej Phra Phutthachan (Toh Bhramarangsi), que vino a observar la naturaleza impermanente de la existencia. Durante las seis décadas en que se propagó el cólera, el Templo de Sraket estuvo lleno de buitres, ya sea en las ramas de los árboles, en las paredes de los templos e incluso en el edificio de los monjes residentes. Los buitres extendían sus alas y competían entre sí por la comida, creando una escena espantosa, que se recuerda en la leyenda de los "Buitres del Templo de Sraket" que continúa contándose en la actualidad.