Mostrando entradas con la etiqueta Lince euroasiático. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lince euroasiático. Mostrar todas las entradas

6 de marzo de 2024

El lince euroasiático todavía vivía en los Picos de Europa en el siglo XIX

La paleóntologa Aurora María Grandal d´Anglade y la genetista Gloria González Fortes, de la Universidade da Coruña, el 5 de marzo de 2024 presentaron en el Museo de Preshistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), en Santander, los resultados del estudio de un esqueleto completo de lince euroasiático (Lynx lynx), excepto los cuatro colmillos, hallado por el grupo espeleológico Flash, de Madrid, en la sima Topinoria, en los Picos de Europa, cerca del pueblo de Bejes (Cantabria). 
De acuerdo con su esqueleto, pesaba unos 19,9 kilos, por lo que si fuera un macho (los datos morfológicos apuntan a ello) ese dato estaría dentro de lo normal para la especie, pero si fuera una hembra, sería mucho más grande que los ejemplares de las poblaciones actuales. Tienen problemas para el estudio del ADN nuclear porque hay pocos materiales de referencia con los que comparar. Aún así, esperan resolver con su estudio, entre otras cuestiones, el sexo del individuo o el diseño del moteado de la piel. 
También nos dijeron que el lince de la sima de Pagolusieta, en el Parque Natural de Gorbeia, municipio de Zeanuri (Bizkaia), de acuerdo con el estudio de sus restos óseos, es mucho más grande y pesado que cualquiera de los linces euroasiáticos actuales y que barajan la idea de que estos linces del sur de Europa fueran de un linaje de linces especialmente grandes. Supongo que esto ayudaría a explicar los relatos históricos de ataques al ganado en el norte de la península Ibérica.
La datación de Carbono 14 ha dado el resultado de que murió hace 210 años con un margen de error de 30 años, por lo que se convierten en los restos óseos de lince euroasiático más modernos hallados en la península Ibérica. 
Fue muy interesante la explicación de que, según los resultados del estudio del ADN mitocondrial, hay tres linajes fundamentales: uno mayoritario donde están los linces de Europa y todo el norte de Asia, y dos minoritarios, uno en la zona del Tibet y el otro en Turquía y el Cáucaso. El lince de la sima Topinoria está emparentado con los primeros, pero resulta muy distinto de los ejemplares de todas las poblaciones conocidas y estudiadas. En este árbol filogenético es el "ST", de Sima Topinoria.

6 de marzo de 2015

Recuperación de los grandes carnívoros en Europa

En diciembre de 2014 en la revista Science se publicó "Recovery of large carnivores in Europe´s modern human-dominated landscapes", que puede traducirse como "Recuperación de los grandes carnívoros en los paisajes humanizados de la moderna Europa". Sus autores son 76 especialistas del Oso pardo, el Lince euroasiático, el Lobo y el Glotón. Su resumen puede traducirse así: "La conservación de los grandes carnívoros es un reto formidable para la conservación de la biodiversidad. El uso de un conjunto de datos sobre el pasado y el estado actual de osos pardos (Ursus arctos), linces euroasiáticos (Lynx lynx), lobos grises (Canis lupus) y glotones (Gulo gulo) en los países de Europa, nos muestran que aproximadamente un tercio de Europa continental alberga al menos una especie de gran carnívoro, con abundancia estable o en aumento en la mayoría de los casos en los registros del siglo XXI. Las razones de este éxito de conservación general incluyen la legislación protectora, el apoyo de la opinión pública, y una variedad de prácticas que hacen posible la coexistencia entre los grandes carnívoros y las personas. La situación europea revela que los grandes carnívoros y las personas pueden compartir el mismo paisaje." Sorprende que ni se mencione al Lince ibérico (Lynx pardinus). Más cuando se sabe que el Lince euroasiático es un recién llegado a Europa desde Asia en el periodo interglaciar comprendido entre las dos últimas glaciaciones, mientras que el Lince ibérico ha evolucionado en Europa a partir de Lynx issiodorensis y, más tarde, Lynx spelaeus. El Lince ibérico en la actualidad es endémico de sur de la Península Ibérica. La diferenciación de especies del género Lynx, basada únicamente en el análisis morfológico de rasgos esqueléticos, es una tarea difícil y potencialmente puede conducir a errores de identificación. Con el fin de verificar si el Lince ibérico tenía una distribución geográfica más amplia en el pasado, Ricardo Rodríguez-Varela, Antonio Tagliacozzo, Irene Ureña, Nuria García, Evelyne Crégut-Bonnoure, Marcello A. Mannino, Juan Luis Arsuaga y Cristina Valdiosera para el artículo "Ancient DNA evidence of Iberian lynx palaeoendemism", publicado en la revista Quaternary Science Reviews en el año 2015, estudiaron dos secuencias del genoma de los huesos y dientes de linces procedentes de España, Francia e Italia desde el Pleistoceno tardío hasta la actualidad. Así comprobaron que el Lince ibérico estuvo distribuido por el sur de Europa. También encontraron que restos identificados previamente como Lynx lynx y Lynx cf. spelaea mediante análisis morfométrico, resultaron ser finalmente de Lynx pardinus tras su análisis genético.
Como puede comprobarse, el Lince euroasiático estaría ausente de los Pirineos.
En los Alpes vivió el Lince euroasiático, pero tras su extinción, fue reintroducido. Los linces alpinos han sido descritos como Lynx lynx alpina, sin validez nomenclatural, ya que falta la obligada descripción y el ejemplar tipo. Sin embargo, tras un estudio de 26 ejemplares conservados en museos y colecciones de ejemplares procedentes de 5 países alpinos, se sabe que eran los más pequeños de Europa y que tenían una coloración uniforme, sin motas. Los introducidos, procedentes de los Cárpatos, son más grandes y moteados.
Del citado artículo destaca el siguiente fragmento sobre el Lobo: "La mayoría de las poblaciones se han incrementado o han permanecido estables durante los últimos años, aunque la población de Sierra Morena (España) está al borde la extinción, con solo una manada detectada en 2010. En los últimos años, la gran población ibérica tiene una tendencia incierta, aunque parece estable".
Su área de distribución actual es mucho mayor que la que tenía en el período 1950-1970, cuando llegaron a exterminarlo en Noruega, Suecia, Finlandia, Letonia, República Checa, Hungría, Alemania, Suiza, Austria y Francia.
Con 12.000 ejemplares, su población es mayor que la de Lince euroasiático y menor que la de Oso pardo.
Con la excepción de los países escandinavos, el Oso Pardo se distribuye principalmente por las principales cordilleras: Cárpatos, Balcanes, Alpes, Apeninos, Pirineos y Cordillera Cantábrica. Sin embargo, vivió en las llanuras europeas hasta tiempos históricos. 
Algunas grandes poblaciones como las de Rumania, Suecia y Finlandia se han quintuplicado en 50 años y ninguna ha disminuido, excepto la de los Pirineos, perseguida hasta su extinción por los daños a la ganadería y la caza.
Aunque en la tabla no se indica, los osos de Pirineos son originarios de Eslovenia, ya que los autóctonos se extinguieron en el año 2010. Según el Fonds d´Intervention Eco-Pastoral (FIEP), en el año 1999 quedaban 6 osos autóctonos en los Pirineos:
  • Cannelle, la última osa autóctona, nacida hacia 1990 y abatida por un cazador el 1 de noviembre de 2004 durante una batida de jabalí, quedando vivo su cría Canelito, hijo de Nere, un oso esloveno introducido.
  • Papillon, gran macho nacido hacia 1975 y muerto con 28-29 años de edad el 25 de julio de 2004.
  • Camille, macho nacido hacia 1983, que mató bastantes ovejas en el Roncal y Ansó, fue el último oso autóctono de los Pirineos, donde se vieron sus huellas en el mes de febrero de 2010 por última vez.
  • Pyren, macho nacido hacia 1995, hijo de Cannelle y Papillon.
  • Chocolat, macho nacido hacia 1984.
  • Aspe Ouest, una cría de Cannelle.

Postdata

Efectivamente, el artículo tuvo tres réplicas muy consistentes en el número de enero de 2015 de Science, que critican aseveraciones que se vierten sin pruebas de ello, como esa pretendida coexistencia de los grandes carnívoros y los seres humanos en Europa, en contraposición a una pretendida separación en Norteamérica entre poblaciones de grandes carnívoros y humanos. Efectivamente, en el artículo pretenden explicar que se protegen los grandes carnívoros en el Mundo siguiendo ese modelo norteamericano, insinuando que sería posible otro en el que los seres humanos pudieran convivir con los grandes predadores, sin necesidad de grandes espacios naturales bien conservados. En otra de las réplicas, también señalan que algunas de esas poblaciones de grandes carnívoros no estarían funcionando como piezas fundamentales de ecosistemas bien conservados, sino que estarían sobreviviendo comiendo basura, carroñas de ganado, etc. Desde luego, son críticas consistentes a un artículo demasiado optimista y unas conclusiones que van mucho más allá de lo que se puede extraer de sus datos y su análisis. Se puede concluir que es un artículo de opinión que, manejando datos ya publicados, especulan sin ningún tipo de análisis de los resultados. Solo me queda darle las gracias a mi amigo Carlos Rodríguez del Valle, que me informó de la existencia de estas réplicas. 

18 de enero de 2012

Lince euroasiático

En el libro publicado en 1993 Cinco Montañas Clásicas Asturianas: Naranjo, Torrecerredo, Peña Santa, Peña Santa De Enol y Peña Ubiña : Una Visión Personal, de Erik J. Pérez Lorente, guía de alta montaña y uno de los mejores conocedores de los Picos de Europa, puede leerse respecto de un lince encontrado muerto el 24 de septiembre de 1978 en una vía de escalada que sube por la cara sur de Peña Santa de Castilla (León): "Era de mediana envergadura, como un perro mediano, de piel amarilla con puntos negros, sin rabo, con finos bigotes y orejas puntiagudas..., aquellas orejas y el corto rabo fue lo que nos convenció de que era un lince." Esta es la cita más reciente a la vez que fidedigna de un lince en la Cordillera Cantábrica. Aparte está la observación de Anthony P. Clevenger de un lince ibérico en las estribaciones de los Ancares lucenses el 10 de septiembre de 1985, publicada con el título de Observación de un lince ibérico (Lynx pardina) en la provincia de Lugo, Norte de España en el volumen 14 de Doñana. Acta Vertebrata. Ahí se puede leer "Aproximadamente a 1,6 Km al sur del pueblo de Castillo de Doiras...observé a un lince a diez metros del coche, justo al salir de una curva. El animal se hallaba en el centro de la vía pública a corta distancia de un conejo (Oryctolagus cuniculus),...". Ayer escribí a Erik Pérez Lorente y hoy mismo me ha respondido. Hay dos datos que apuntan al lince europeo: la presa que buscaba y que hizo que se accidentase mortalmente y el peso estimado por alguien que estaba en condiciones de hacerlo correctamente. Recordemos que el peso máximo del lince europeo es de 29 kilogramos, mientras el lince ibérico solo llega a la mitad, a 14 kilogramos, según el volumen 1 del Handbook of the Mammals of the World, publicado en 2009. A continuación, la carta de Erik Pérez Lorente. Las fotos son de un lince europeo cautivo en el zoo de Cabárceno (Cantabria).

Estimado Juanma:

Tienes que comprender que al Lince (mi compañero y yo estábamos seguros de que era un Lince) lo vimos 5 minutos, lo observamos mejor, pues estaba muerto obviamente. Era al amanecer, en una vía que al principio va muy metida en una Canal, La Canal del Pájaro Negro. Serían las 7 AM o así. Mi recuerdo es muy vivido de dónde estaba, cómo estaba colocado y su forma, pero afinar tanto como para darte un peso…Yo he tenido muchos perros grandes, varios mastines y varios schnauzers grandes y medianos, y te diría que pesaba lo que pesaba una perra schnauzer mediana que tuve 12 años, y que pesaba unos 25 Kg. Lo que sí recuerdo es que tenía esos pelos característicos en las orejas. Pasó en el 78, imagínate, hace más de 34 años. ¡Yo tenia 18 años! Y mi amigo también, pero como amantes de la naturaleza, la escalada, nos gustaban los animales sin ser, ni mucho menos, expertos en fauna, y eso nos llevo a pensar, sin dudarlo ni un momento, que era un Lince. No te podría decir si Ibérico o Europeo. Lo he mirado en fotos cuando alguien me ha preguntado, y me parecía que era el más pequeño, pero...Me acuerdo que pensamos en llevárnoslo, incluso bajar con él y no hacer la vía, pero pudo mas la intención de hacer historial en aquella vía, la actitud deportiva que el interés faunístico. Craso error según lo miro hoy, pero cada tiempo tiene sus prioridades. No le hicimos fotos, porque mi amigo Genaro Sánchez dijo que no saldrían por la poca luz. De todas formas, pasé por allí más veces años después y no vi huesos u otros restos. No recuerdo mucho más. Lo que sí recuerdo fue la gran impresión que nos causó. Lo comentamos muchas veces con unos y con otros de la universidad, biólogos y naturalistas de campo aficionados y siempre nos decían que si no habría sido un gato montés, nosotros contestábamos que no, que claramente nos había parecido un lince. Pero poco más te puedo decir. Si recuerdo que tenía un hilillo de sangre en la comisura de la boca, y por eso nos imaginamos que había caído de las paredes laterales de la Canal y se había matado ¿Quién sabe? La sangre era reciente, como de hacía unas pocas horas, no un gran charco, solo un hilillo. Había escalado esa vía gente el día antes, los conocíamos, hablamos con ellos: no habían visto nada. Así fue la cosa. Si hubiera sido hoy, me habría bajado con él en la mochila, un rapel y a la oficina del Parque Nacional a entregar el cadáver, pero entonces estábamos más a hacer un curriculum deportivo (esa vía entonces era una de las mas difíciles de los Picos de Europa junto con la Oeste del Naranjo). Con el tiempo te das cuenta de lo que tiene importancia y prioridad, cuando eres un rapaz no tienes la misma perspectiva. Ya me dirás si te puedo aportar algo más. 

Un abrazo 

Erik Pérez Lorente