11 de enero de 2012

Chovas piquigualdas, lectura de anillas

El conocimiento de cuáles son las especies de seres vivos que viven en un lugar determinado es el primer paso para su conservación. En el caso de los animales vertebrados este primer paso es relativamente fácil de dar hoy en día. Ya no lo es tanto en el caso de la flora vascular y se convierte en difícil en el caso de los animales invertebrados, los briófitos, los hongos o los líquenes. El segundo paso es conseguir un censo de las especies del lugar. La repetición de los mismos a lo largo de los años nos proporcionará el conocimiento de la tendencia de sus poblaciones: si aumentan, disminuyen o permanecen estables. Este segundo paso es importante a la hora de decidir cuáles son las especies amenazadas que requieren medidas de protección. Hay especies que viven en densidades bajas de forma natural y todas tienden a volverse escasas en los límites de sus áreas de distribución. Es importante no olvidar estos detalles. El tercer paso y el único útil para lograr la conservación de las especies amenazadas es el conocimiento de las distintas facetas de su biología y de los impactos de origen humano que sufren. Para ello y en el caso de las aves resultan imprescindibles estudios mediante radioemisores o el anillamiento con anillas que permitan su lectura a varios metros. El Parque Nacional de los Picos de Europa es el área de estudio de un grupo de ornitólogos que anillan chovas piquigualdas (Pyrrhocorax graculus) desde el año 2003 con anillas con códigos alfanuméricos. Yo he colaborado mínimamente en dicho proyecto, del Grupo Ibérico de Anillamiento, de León. Los nombres y correos electrónicos de los responsables del estudio son los siguientes: 
Benito Fuertes Marcos (benito.fuertes@unileon.es)
Miguel de Gabriel Hernando (grupoibericodeanillamiento@gmail.com).
A continuación un repaso a la historia vital de 7 ejemplares concretos. En la fotografía, chova piquigualda en la subida al collado de La Canalona, municipio de Camaleño (Cantabria).
Esta ave fue anillada el 7 de julio de 2005 en Cabaña Verónica, el mismo lugar donde hice esta fotografía el 6 de octubre de 2011. En esos más de 6 años se relocalizó en otras 38 ocasiones, todas dentro del municipio de Camaleño (Cantabria), excepto una en la Vega de Urriellu, municipio de Cabrales (Asturias). Del total de 40 avistamientos, 24 se produjeron en Cabaña Verónica y el resto en El Cable, Hotel de Áliva, Horcados Rojos, El Cable, La Vueltona y Horcadina de Covarrobres. Hay lecturas desde un 14 de junio hasta un 20 de noviembre.
Esta ave fue anillada el 31 de agosto de 2007 en Vega de Urriellu, municipio de Cabrales y nosotros la fotografiamos el 6 de octubre de 2011 en Cabaña Verónica, municipio de Camaleño. En estos más de 4 años ha sido relocalizada en otras 16 ocasiones, 5 de ellas en el lugar donde la anillaron y el resto en las siguientes localidades de Camaleño: Horcados Rojos, Cabaña Verónica, Chalet Real, Collado de Juan Toribio y La Vueltona. Hay lecturas de anillas desde un 5 de julio hasta un 6 de octubre.
Esta ave fue anillada en Cabaña Verónica el 21 de septiembre de 2007, donde la relocalicé el 6 de octubre de 2011, cuatro años más tarde. Entre ambas fechas se relocalizó en otras 16 ocasiones, entre ellas mi relocalización del 12 de junio en La Canalona. El resto se produjeron todas es Camaleño, excepto una en Vega de Urriellu, municipio de Cabrales. En Camaleño se vio en Chalet Real, Horcados Rojos, El Cable y, sobre todo, Cabaña Verónica. Hay avistamientos entre un 30 de marzo y 20 de noviembre.
Esta chova fue anillada el 14 de noviembre de 2007 en El Cable, municipio de Cabrales y hasta que yo la relocalicé el 6 de octubre en Cabaña Verónica, municipio de Camaleño se relocalizó en otras 29 ocasiones. Como novedad respecto de los ejemplares anteriores, esta se relocalizó en tres ocasiones en el municipio de Posada de Valdeón (León), en concreto en Hoyo del Sedo, Colladina de las Nieves y Torre de la Palanca. En otra ocasión se vio en Vega de Urriellu, municipio de Cabrales y el resto en Camaleño: Chalet Real, El Cable, Cabaña Verónica, Horcados Rojos, Canal de San Luis, El Resalao y Sima W de la Canal de San Luis. Hay observaciones desde un 23 de febrero hasta un 23 de noviembre.
Este macho de chova fue anillada el 29 de junio de 2004 en Pareos, municipio de Camaleño y hasta que la relocalicé el 12 de mayo de 2011 en La Canalona, casi siete años más tarde, la relocalizaron en otras 85 ocasiones, todas ellas en Camaleño, excepto una en Vega de Urriellu, municipio de Cabrales. Se vio en 6 ocasiones en Peña Vieja y en 34 en el Hotel de Áliva. Hay avistamientos desde un 20 de enero hasta un 21 de diciembre.
Esta hembra de chova fue anillada el 5 de julio de 2007 en El Cable y hasta que la relocalicé en La Canalona el 12 de mayo de 2011, casi 4 años más tarde, se relocalizó en 10 ocasiones, siempre dentro del municipio de Camaleño: Chalet Real, La Vueltona, Peña Vieja, El Resalao y Horcadina de de Covarrobres. Hay observaciones desde un 12 de mayo hasta un 20 de noviembre.
Esta hembra se anilló el 1 de julio de 2004 en la Horcadina de Covarrobres y hasta que la relocalicé el 12 de junio de 2011, casi 7 años más tarde en La Canalona, acumuló 44 observaciones registradas, todas en el municipio de Camaleño: El Cable, Hoyos de Lloroza, Pareos, Peña Vieja, La Vueltona, Horcados Rojos, Collado de Juan Toribio, Cabala Verónica, Hotel de Áliva, Fuente Dé, Tesorero. Hay observaciones desde un 5 de febrero hasta un 21 de diciembre.
En esta imagen he indicado muchas de las localidades donde se han visto estas 7 chovas piquigualdas. Gracias a la lectura de anillas se sabe que son aves muy sedentarias y que sólo abandonan los alrededores de sus zonas de reproducción cuando la nieve cubre el suelo. Entonces bajan a los prados de los valles. Animamos a los lectores a colaborar en dicho proyecto que seguro que nos desvelará muchos de los secretos de esta simpática y confiada ave, compañera inseparable de los almuerzos y meriendas de los montañeros picoeuropeanos.

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