6 de septiembre de 2017

Tailandia, 13 de julio de 2017

De izquierda a derecha, Amaia, Maite y Lorea

Con la experiencia de nuestros viajes a Costa Rica en el año 2014 y a Sudáfrica en el año 2016, este año decidimos ir a un país asiático que ofreciera seguridad, variedad de fauna, flora y paisajes, buenos alojamientos y parques nacionales con las infraestructuras necesarias para visitarlos cómodamente. Tras leer varios reportajes de viajes ornitológicos alojados en www.reservoirbirds.com, nos decidimos por Tailandia. En el año 2016 visitaron Tailandia 168.843 españoles. La información alojada en www.thaibirding.com y www.thainationalparks.com nos ayudaron a escoger los cinco parques nacionales que visitamos: Khao Yai, Doi Inthanon, Kaeng Krachan, Khao Sam Roi Yot y Kui Buri. Compramos un ejemplar de las guías “A Field Guide to the Birds of Thailand”, “Large Mammals of Thailand” y “A Field Guide to the Reptiles of Thailand”.
El coche que alquilamos

Como las veces anteriores, contratamos vía internet y para cuatro personas los vuelos de ida y vuelta Bilbao-Bangkok, con escala en el aeropuerto parisino de Charles de Gauelle, con Air France, 8 alojamientos y el alquiler de un vehículo. Los vuelos de ida y vuelta nos costaron 3.306,59 euros. Pagamos 236 euros por un seguro médico. Fuimos Maite, nuestras dos hijas Amaia (13 años), Lorea (10 años) y yo. La moneda es el “baht”, cuyo cambió rondó los 37,5 bath por euro. La mayor parte de los gastos los pagamos al contado, ya que en pocos lugares aceptaban tarjetas de crédito. Existen numerosos cajeros automáticos, muchos de ellos en los supermercados.
Miná común (Acridotheres tristis) en los alrededores de O Seven Villa

Antes de viajar preguntamos por teléfono a un Centro de Vacunaciones Internacionales, donde nos recomendaron sendos tratamientos contra las fiebres tifoideas y un tipo de hepatitis, que ya habíamos recibido el año anterior antes de ir a Sudáfrica. En Tailandia actualmente apenas existe malaria, siendo el dengue la enfermedad que transmiten los mosquitos más a tener en cuenta. En el año 2013 se notificaron 150.934 casos, con 133 fallecidos. Por ello, empleamos pulverizaciones regulares con el repelente Relec, que contiene dietiltoluamida (DEET), que ya habíamos empleado sin efectos secundarios en los viajes anteriores.
Ejemplar de una araña sin identificar de la Familia Salticidae

Aunque hay observadores de fauna que han disfrutado de la observación de muchas más especies de aves que nosotros, lo que es más fácil con la contratación de guías locales y una cuidadosa planificación previa, nosotros quedamos muy satisfechos con toda la fauna y flora que conseguimos ver sin contratar guías y a un ritmo relajado. También renuncié a cargar con el pesado equipo fotográfico réflex de 10 kilos y nos llevamos los 500 gramos de la cámara Lumix Panasonic DMC FZ72. Fotografié y he llegado a identificar 3 especies de anfibios, 16 de reptiles, 110 de aves (98 de ellas vistas por primera vez) y 13 de mamíferos. Solo identifiqué sin llegar a fotografiar otras 4 especies de aves (3 de ellas vistas por primera vez). En total, 146 especies de vertebrados; todas son especies que no había visto antes, excepto 13 de aves, aunque 7 de ellas eran de subespecies distintas.
El mismo ejemplar que en la fotografía anterior

Tailandia es un país seguro. Nos sorprendió su red de autovías gratuitas que nos permitió rapidez en todos los desplazamientos entre los 8 alojamientos en los que estuvimos. En todos los alojamientos la WIFI funcionó muy bien. Pagamos por los alojamientos 2.170 euros por 25 noches, incluyendo los desayunos en 6 de ellos, de lo que resultó una media de 87 euros por noche. Escogimos alojamientos donde hubiera habitaciones, apartamentos o casas para 4 personas y que, además, tuvieran aparcamiento gratuito, excepto en el caso de Bangkok, donde ya no tuvimos automóvil tras devolverlo en el aeropuerto. 
Eutropis macularia en los alrededores de O Seven Villa

Los alojamientos cercanos a los Parques Nacionales donde estuvimos se llenaron de tailandeses los fines de semana, permaneciendo casi vacíos de lunes a viernes. 
Hemidactylus frenatus en las paredes de O Seven Villa

La comida a base de arroz frito con verduras y carne de pollo o cerdo nos pareció muy buena y barata. No tuvimos problemas con los picantes, ya que en muchos platos nos traían aparte las salsas más picantes. Un día comimos muy bien nosotros cuatro por unos 5,5 euros dentro del Parque Nacional Kaeng Krachan y otro por unos 8 euros en el de Khao Yai, aunque el precio más habitual fue de unos 10-15 euros, excepto si pedíamos ternera, pescado o marisco, que eran bastante caros, unos 10 euros por persona. No padecimos diarrea. No son necesarios adaptadores para nuestros aparatos eléctricos. Un impermeable resulta necesario y también ropa de abrigo en el Parque Nacional Doi Inthanon.
Hemidactylus garnotii en las paredes de O Seven Villa

Volamos el 12 de julio de 2017 con la compañía de bajo coste Hop de Air France de Bilbao a París de 11:00 a 12:40 horas y de París al aeropuerto internacional Suvarnabhumi de Bangkok en un vuelo directo de 11 horas en un Boeing 777, de 15:30 a 7:35 del día siguiente, el 13 de julio, con una diferencia horaria de 5 horas. 
Miriápodo sin identificar en los alrededores de O Seven Villa

Tras recoger el equipaje, tomamos el vehículo reservado desde las 9 de la mañana del 13 de julio hasta las 3 de la tarde del 4 de agosto, un Honda BRV con la empresa de alquiler de vehículos Chic Car Rent. 673,27 euros fue el precio del vehículo más 140,99 euros por los extras para la cobertura total del seguro. El total fue de 814,26 euros por 23 días, de lo que resultó 35,4 euros por día. Alquilamos un GPS por 61,5 euros. Llevamos un alzador de asiento que usó Lorea.
Lora común (Aegithina tiphia) en los jardines de O Seven Villa

Recorrimos 184 km, la mayoría por autovía hasta Pak Chong y luego hasta el alojamiento O Seven Villa Khaoyai, junto a la entrada norte del Parque Nacional Khao Yai, donde pagamos 390 euros por 4 noches del 13 al 17 de julio, con los desayunos incluidos.
Piscina de O Seven Villa

Dimos un breve paseo alrededor de nuestro hotel y luego fuimos a comer a un restaurante cercano.
Montañas del Parque Nacional Khao Yai desde O Seven Villa

La tarde la dedicamos a descansar y bañarnos en la piscina.
Situación de los 8 alojamientos en los que estuvimos (clicad sobre la imagen para verla más grande)

No hay comentarios:

Publicar un comentario